Gloire éternelle: la magia del death metal flamenco

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Por Fabio R. Castillo

Tiempo atrás, a finales de 2019, un amigo comentó que no sería mala idea mezclar metal con flamenco. Esa idea se quedó grabada en mi cerebro. Entonces, comencé a buscar una banda que fuera capaz de lograr que semejante mezcla funcionara.

La búsqueda resultó infructífera, hasta que el 29 de octubre de 2021di con Gloire éternelle, segundo álbum de estudio de la banda quebequesa First fragment.

Este salió a la venta bajo el sello de Unique leader records y la etiqueta de death metal técnico parece, por momentos, quedarle pequeña.

Portada del álbum Gloire éternelle. Arte por Adam Burke, Nightjar illustration.
Portada del álbum Gloire éternelle. Arte por Adam Burke, Nightjar illustration.

La verdad es que el quinteto liderado por el guitarrista Phil Tougas se muestra virtuoso como pocos, con un sentido de la melodía y de la armonía más propio de la música clásica que del metal extremo. El balance entre los instrumentos es una de las características más apreciables del fonograma, pues a menudo aparecen los riffs impulsados por el singular bajeo de Dominic Lapointe. Las piezas «Solus» y «La veuve et le martyr» son ejemplos notables de esto.

Si bien el coqueteo con el flamenco ya aparecía en el álbum Dasein,  publicado en 2016, la exploración de dicho recurso fue limitada, mientras que en Gloire éternelle es una constante que baña la integridad de la obra. Esto se puede apreciar desde la obertura acústica acompañada por ritmos de palmas batidas de la canción que comparte nombre con el disco, primera en el tracklist, hasta la monumental «In’El», dividida en seis movimientos, último tema. Tampoco falta la aplastante agresividad del death metal que se mueve desde blast-beats hasta toques con vibra punk o swing.

Buena parte del interés de First fragment está en lo sabroso de sus composiciones, se hacen agradables y danzarinas para el oído. Son piezas pegajosas que se mueven en la tormenta de notas que escapa de cada instrumento. Y, aunque esto último es uno de los más sólidos pilares del disco, también es su talón de Aquiles.

La duración total del álbum es de 71 minutos. ¡Más de el doble del Reign in blood de Slayer! Y al extenderse tanto, suele caer en lo repetitivo. Canciones como «De chair et de haine» o «Soif brûlante», con entre diez y siete minutos de duración diluyen el impacto de lo que pudiera ser un disco conciso y justo. Más aún cuando la última pieza dura cerca de veinte minutos.

«In’El» es el final de la placa, aunque tiene una coda que retoma el inicio de la obertura. Se trata de una de las composiciones mejor logradas del disco, con sus momentos de brillo en cada sección y equilibrada en los recursos que la forman. Su escucha se dificulta tras el abrumador desenfreno que la precede, pero sin duda es una de las canciones esenciales del Gloire éternelle. Retoma varias ideas expuestas en temas anteriores y deja un sabor a obra conceptual. Se hace evidente que el enfoque compositivo fue académico por excelencia.

Miembros actuales de la banda.
Miembros actuales de la banda.

First fragment tal vez deba aprender un poco acerca de la mesura. Esperemos que su próxima entrega sepa explotar las semillas ya sembradas y que en ella pulan las asperezas que le quedan. Mientras tanto, el público puede deleitarse con sus demostraciones de habilidad y técnica musical.