En la Mira: La constancia de Dazedhörn

0
192

por Lauren Pérez Muñoz y Miguel Angel Nodarse López

En busca de un sonido más fuerte, los chicos de DAZEDHÖRN incrementaron su consumo auditivo de thrash metal. Al no encontrase identificados con el heavy metal en sus inicios, la influencia de METALLICA, SLAYER y MEGADETH, demarcó el carácter agresivo y rebelde de la banda nacida en Holguín.

Todo comenzó a partir de un ensayo casual. Diego en el bajo, Sandro en la batería y Cándido en la guitarra, experimentaron una química intensa como equipo y, aunque formaban parte de otros grupos, decidieron empinar un proyecto juntos donde compartirían el mismo interés por el metal. Al principio, como casi toda banda novel, se dedicaron a versionar temas de otros: como «Smells Like Teen Spirit», de NIRVANA; «Seek and Destroy», de METALLICA; «Halloweed by thy name», de IRON MAIDEN; y «Symphony of Destruction», de MEGADETH.


Una iglesia de la ciudad de Holguín les sirvió como centro de ensayos para pulir su sonido y practicar los covers; pero a la larga, ese lugar sería mortalmente pasajero porque no se les permitía tocar canciones de «estirpe satánica» como «Fear of the Dark», un clásico de La Doncella.


Actualmente bajo formato de power trio, a los DAZEDHÖRN les ha sido imposible encontrar otro guitarrista que rellene los vacíos a la hora de los solos. Tampoco tienen fondos para un pedal de bajista o una batería real, pero el espíritu no se deja aminorar y hace mágica la experiencia, sacando lo mejor de sus medios musicales. «Las tanquetas suenan bastante bien mientras ensayo», asegura optimista, Sandro, y comparte algunas fotos en Facebook de su kit Vitral, montado con los recipientes de la famosa pintura.

El baterista holguinero cuenta que sus primeras apariciones en vivo fueron apoyadas por MEPHISTO y CLAIM, importantes agrupaciones del territorio. «Nos dejaban tocar en sus peñas de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), y cada vez que hacía falta, ellos nos prestaban sus instrumentos y así pudimos desarrollarnos en el escenario».

De esta forma, hace dos años, los prístinos vestigios como conjunto estaban surgiendo… «El tema del nombre es largo», advierte Sandro antes de continuar con la lista de antiguos apelativos. Ellos fueron MURDER, SALEM WITCHES, METAL RIDERS y THORMENTOR, pero ninguno de estos se acoplaba a su estilo o tenían problemas de originalidad. Aunque con el último de ellos se hicieron conocer en el Oriente del país, no fue hasta DAZEDHÖRN —un nombre que se presentó como una epifanía, un sueño revelador de Sandro— que los chicos abandonarían la búsqueda.

En un intento de afiliación a la AHS, el grupo compuso una maqueta casera, pero ese tipo de material «desenfadado» no era suficiente para lograr la entrada. En ese momento fue cuando contactaron con Fofi, un virtuoso guitarrista de la localidad, para comenzar a trabajar en un demo.

«Él nos explicó el procedimiento para la producción musical; cómo montar los temas, el montaje de los drums, etc. Y nosotros nos metimos de lleno en eso. Cuando todo estuvo listo, volvimos al estudio para comenzar a grabar”, recuerda Sandro.

Por su parte, Fofi se portó estupendamente con los chicos —todos estudiantes—, y les cobró menos por el trabajo. Aunque el grupo necesitaba la afiliación, su material tenía el objetivo de identificarlos entre el resto. Era como una especie de marca debutante entre el repertorio metalhead ya bien establecido en la provincia: una marca titulada Gamble to Die.

El proceso embrionario de aquel demo comenzó en diciembre del 2019 y hoy ya podemos disfrutar del fonograma en cuerpo entero. Con los temas «Black Cat», «Rioth Death», «Gamble to Die» y «The Revenge», las voces de Diego y Sandro salen a relucir. «Cuando grabamos el demo, fue la primera vez que nos escuchamos realmente y nos dimos cuenta de que no sonábamos mal. Esa voz que habíamos buscando con anterioridad la teníamos nosotros mismos: un registro fuerte y bien thrasher».

La batería, en aquel momento, se hizo secuenciada, y sobre la promoción del demo, se puede decir que resbaló por medios tradicionales: radio, fiestas y Zapya, hasta llegar a las plataformas digitales Telegram y Facebook, así como anteriores reseñas en nuestra revista. Los de DAZEDHÖRN apoyan sus expectativas en su consistencia y tenacidad en el futuro, porque algunos inconvenientes acechan a la vuelta de la esquina. Diego y Cándido serán reclutados por el servicio militar y Sandro entrará en la universidad, recortando así el tiempo de ensayo y el proceso creativo de la banda.

Pero por el momento, cuentan con una propuesta prometedora de discográfica griega para distribuir su EP, aunque deberán esperar a que la situación mundial con el coronavirus mejore. En estos instantes, el grupo trabajan en su primer disco y esperan por un lugar adecuado y una fecha conveniente para entrar a grabar.

Los azares del destino no los desalientan a continuar con su proyecto —dotado de graciosos detalles como tanquetas musicales, ensayos en iglesias y el paradigma del nombre perfecto—, pero sin dudas prometedor y desafiante, como todo lo que por mano de los jóvenes cobra vida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here