Carta inconclusa a Lemmy Kilmister

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por Junior Hernández Castro

Dear Lemmy:

Para serte sincero, ya habías muerto cuando te conocí. No me lo perdono, pero así fue. Aquel 28 de diciembre, mientras decidías que era mejor morirte frente a tu videojuego favorito que dejarte consumir por aquel cáncer de mierda, mientras dejabas huérfano al rock and roll y al heavy metal, yo apenas te conocía por el nombre. Fue del carajo, Lemmy, haber escuchado “Ace of Spades” por primera vez cuando ya no existías, y más duro aún fue conseguir los discos de Motörhead y saber que nunca viviría la sensación de esperar por el siguiente álbum.

Pero más duro hubiese sido conocerte de antes y haber sufrido tu pérdida en vivo hace cinco años, como ese amigo que no nombraré, pero que me confesó hace tres noches: “yo lloré, asere, pero no se lo digas a nadie”. Ese día bebió en tu nombre, Lemmy, y beberá seguro hoy también, porque para él, como para muchos, no hubo, no hay y no habrá nadie con más actitud que Lemmy. Porque no era solo, Lemmy, que te pusieras frente al micrófono con tus botas de vaquero y tu atuendo negro, y que fueras el rock and roll en carne y hueso, sino que luego, cuando te bajabas del estrado, eras el mismo cabrón de siempre: rockero, jodedor, bebedor, mujeriego, adicto al juego… “Si vas a ser una estrella del rock, sé una estrella del rock. La gente no quiere ver a su vecino en el escenario, quieren ver a alguien de otro planeta”. Eras como te daba la gana, decías lo que te daba la gana y vivías como te daba la gana. “No regrets, life is too short”.

Perdiste un montón de amigos por las drogas, y quizás debiste morir también en algún momento, pero eras de acero inoxidable, o eso parecía desde afuera. Todos te creían inmortal y no tenías reservas para bromear sobre el tema. “¿Cuál es el secreto de la longevidad?”, te preguntaron una vez en la radio. “Not dying!”, respondiste en una carcajada, y recordé aquello de “that’s the way I like it, baby, I don’t wanna live forever”. Por eso prefiero imaginarte así, jugando en las tragaperras del Rainbow Bar de Los Angeles, bebiendo una botella de Jack Daniels como si se tratara de una cerveza y escribiendo canciones para un disco nuevo; y no en esos momentos en que debiste cancelar más de un concierto porque la vida se te escapaba del cuerpo.

Naciste para perder, pero viviste para ganar, siempre supiste que Dios nunca estuvo de tu lado, pero jamás te importó. “Fuck off!” y “We are Motörhead” fueron tus lemas, el rock and roll, tu religión. ¿Que haces falta? Ya lo creo… Cinco años después, se te extraña, cabrón, se te extraña…

(Vuelve a sonar “Ace of Spades” y no sé que más escribir. Creo que no hace falta…)


Algunas canciones para recordar hoy a Lemmy

Selección por Helly Raven

Motörhead – God Was Never On Your Side


Motörhead – Lemmy Goes To The Pub


Motörhead – Overkill


Motörhead – I Ain’t No Nice Guy (feat. Ozzy Osbourne)


Motörhead – Heroes (cover a David Bowie)


Motörhead – Doctor Rock


Slash feat. Lemmy – Doctor Alibi


Motörhead – Ace of Spades

 

La Habana (1997). Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista por azar, fotógrafo ocasional y rockero sin fronteras. Escribo un libro de memorias del rock en Cuba y aprendo ser profesor. Jefe de Redacción y Editor de Opía Magazine entre 2020 y 2021.

2 Comentarios

  1. Oye excelente articulo, se ve quien lo escribio lo hizo desde el corazon. muy sincero
    muchas felicidades por aca y OPIA listo para 2021 que va ha ser un gran year!
    saludos!!
    pd.: escribo ”year” no para darmelas de anglo, sino porque mi teclado no esta en espanol, y decir que ”va a ser un gran ano” iba a sonar raro jaja

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