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    Cuatro datos curiosos de “Hotel California”

    “Welcome to the Hotel California (tin tin tirín tin tin), such a lovely place (such a lovely place), such a lovely place…” Si leíste esto cantando es porque conoces la canción más famosa de Eagles, y Opía te comparte hoy cuatro datos curiosos relacionados de alguna forma con ella, al cumplirse 73 años del nacimiento de Don Henley, baterista y cantante de la banda. Cuéntanos en comentarios cuántos forros haces al cantar este tema (nosotros siempre hemos entendido “un chinito pecando”) y qué te parece su solo de guitarra, considerado por muchos entre los mejores de la historia del rock. “Hotel California” en Opía, ¡dale play!

    1- Como casi todos los temas buenos, esta canción nació de un chiripazo. Resulta que el guitarrista Don Felder andaba en plan trusa en su casa de Malibú cuando le bajó la inspiración y cogió una grabadora para que no se le olvidara. Durante las grabaciones del disco quiso improvisar el solo de guitarra, pero le dijeron: “asere qué estás metiendo, el original sonaba mejor”. Al no recordar bien cómo lo había hecho, le dio un timbrazo a su ama de llaves y esta le puso la grabación casera por teléfono para que la regrabaran en estudio, y a partir de ahí se guiaran para el disco. ¡Si hubiesen tenido Telegram, qué fácil habría sido!

    2- Aunque el baterista y cantante Don Henley ha dicho que la letra de la canción se refiere al hedonismo, la autodestrucción, la codicia y el lado oscuro del sueño americano, nunca han faltado las interpretaciones que van desde el uso de las drogas hasta el satanismo (así como lo leen, black metaleros). Como el chisme crece más rápido que el PIB de muchos países, la gente empezó a decir que en el lugar de la portada solían reunirse los satánicos, y que si ponías el disco al revés se escuchaba “Satán ha organizado su propia religión. ¡Qué maravilla!”. Cuando le preguntaron a los Eagles, estos dijeron: “lo único que pasará si pones el disco al revés es que se te va a rayar”. En otras palabras, dejen de comer m…

    3- Pese a que la foto de portada pertenece al Hotel Beverly Hills, en Estados Unidos, unos mexicanos avispados de Baja California hicieron creer a los huéspedes que su hotel era el sitio del que hablaba la canción, y así hicieron un buen dinerito. Cuando los Eagles se enteraron, les dijeron: “tienen que parar”, y tras un proceso judicial, ambas partes llegaron a un acuerdo (en el que no se sabe exactamente qué acordaron). El caso es que muchos turistas siguen yendo al hotel, pues la imagen permanece en el imaginario popular.

    4- Según el ensayista y narrador cubano Arsenio Rodríguez Quintana, el combo habanero Almas Vertiginosas fue uno de los que mejor interpretaba esta canción en La Habana de finales de los 70: “(…) fue impactante lo bien que lo hacían en inglés y más impresionante escuchar el solo de guitarra de ese tema, casi mejor que el original. Este recuerdo creció en mí cuando supe, años más tarde que las guitarras con que tocaban las hacían con cables y micrófonos de teléfonos públicos, y sus bafles eran victrolas abandonadas de los años cincuenta, recicladas de forma clandestina”. ¡Y nosotros todavía nos quejamos! ¿Alguno de nuestros lectores recuerda a los Almas?

    La Habana (1997). Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista por azar, fotógrafo ocasional y rockero sin fronteras. Escribo un libro de memorias del rock en Cuba y aprendo ser profesor. Jefe de Redacción y Editor de Opía Magazine entre 2020 y 2021.

    Junior Hernández Castro
    La Habana (1997). Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista por azar, fotógrafo ocasional y rockero sin fronteras. Escribo un libro de memorias del rock en Cuba y aprendo ser profesor. Jefe de Redacción y Editor de Opía Magazine entre 2020 y 2021.

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