Cinco datos curiosos de Alice in Chains

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Alice in Chains

De las bandas de grunge de Seattle, Alice in Chains siempre destacó por su sonoridad oscura y sus coqueteos con el heavy metal, lo que hace siempre difícil clasificar su música dentro de uno y otro estilo. Como muchos lectores nos pedían un especial del movimiento alternativo de los noventa, Opía te comparte hoy algunos datos curiosos sobre los autores de “Man in the box”. ¡Dale play!

  1. El nombre de Alice in Chains tiene detrás varias historias, aunque la más aceptada es que la banda, antes llamada Sleze, cambió su nombre cuando Layne Staley y un amigo cantante vieron un cartelito que decía “Welcome to Wonderland” y comenzaron a hablar de la historia de Alicia en el país de las maravillas (Alice in Wonderlad). Fue cuando el otro vocalista le preguntó “Asere, ¿y qué bolá con Alice in Chains?”, y a Layne le cuadró tanto el nombre que al final se quedó con él.
  2. En sus inicios, a la madre de Layney le desagradaba mucho el nombre del grupo, pues le parecía que hablaba de la esclavitud femenina. Alice in Chains tenía su talla de masoquismo, pero Layne, que quería un bulto a su progenitora, inventó una historia en la que Alice era una muchacha drogadicta liberada de sus cadenas (las drogas). Al final, como vio que estaba pasando tanto trabajo, a la madre se le pasó eso y le dijo: “ay, mijito, haz lo que te dé la gana, si tú siempre has sido un niño bueno”. Y colorín colorado, Alice in Chains se ha llamado.
  3. Durante la gira Clash of the Titans, donde se reunieron bandas de thrash como Megadeth, Slayer, Anthrax y Testament, unos pocos conocidos Alice in Chains hicieron de teloneros en algunas fechas. Aunque algunos metalheads le descargaron, otros no entendían qué pintaba aquella banda ahí con ese sonido raro. Luego del éxito del disco Facelift (1990), la joven banda comenzó a ascender y el thrash fue desplazado poco a poco por el grunge.
  4. Durante la grabación del disco Dirt (1992), el cantante Layne Staley y el guitarrista Jerry Cantrell no pasaban por buenos momentos en sus vidas. El primero venía de rehabilitación por drogas y nomás llegó al estudio se enchufó una jeringa con heroína, en tanto el segundo andaba a base de pastillas contra la ansiedad pues aún eran recientes las muertes de su madre y su amigo Andrew Wood (Mother Love Bone). Quizá por eso el disco resultó más oscuro y pesado que de costumbre, y uno de los temas más recurrentes en las letras es el uso de las drogas. I don’t like the drugs, but the drugs like me
  5. En la canción “Them Bones”, una de las más conocidas de su segundo disco, los gritos iniciales de Ahhhh!, de Layne Staley, fueron completamente improvisados. El ingeniero de sonido, Bryan Carlstrom, declaró que no esperaba escuchar eso, pero tanto les cuadró a todos el toque oscuro que le daba, que cuando terminó fueron a decirle: “Layne, asere, ¡eso está volaísimo!” ¿Estaría también “volao” el cantante?

Alice in Chains

Fuentes: Alice un Chains Chile, Grunge is not dead, Diablorock

La Habana (1997). Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista por azar, fotógrafo ocasional y rockero sin fronteras. Escribo un libro de memorias del rock en Cuba y aprendo ser profesor. Jefe de Redacción y Editor de Opía Magazine entre 2020 y 2021.

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